El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, dice que los oleoductos podrían desviar entre el 50% y el 70% del tráfico energético de Ormuz en dos años, haciendo que el estrecho sea casi "irrelevante".

Un análisis publicado por @AlexiaNoel94927 y compartido por Sh1n destaca la enorme brecha de ingeniería detrás de esta afirmación:

Desvíos existentes:
- Oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita: campos del Golfo Pérsico → Yanbu en el Mar Rojo, con una capacidad de 7 millones de barriles/día. Las exportaciones reales están limitadas por las refinerías, el almacenamiento y las terminales de carga de Yanbu.
- Oleoducto Habshan-Fujairah de los EAU: Abu Dabi → Golfo de Omán, aproximadamente 1.8 millones de bpd. Una segunda línea planificada para 2027 podría aumentar la capacidad combinada a aproximadamente 3.6 millones.
- Oleoducto Goreh-Jask de Irán: campos iraníes → Golfo de Omán, pero la capacidad efectiva es de solo unos 300,000 bpd.
- Oleoducto Irak-Turquía: Kirkuk → Ceyhan, actualmente transporta una fracción de su capacidad teórica de 1.5 millones de bpd. Extenderlo al sur de Irak sigue siendo una propuesta, no una infraestructura terminada.

Ormuz transportaba anteriormente casi 20 millones de bpd de petróleo. La AIE estima que la capacidad de desvío genuinamente disponible hoy es de solo 3.5 a 5.5 millones de bpd. Desviar entre el 50% y el 70% requeriría aproximadamente entre 10 y 14 millones de bpd, además de nuevas estaciones de bombeo, tanques de almacenamiento y terminales de exportación.

El mayor defecto es el GNL: Qatar envía alrededor de 9.3 mil millones de pies cúbicos por día a través de Ormuz. El GNL no puede simplemente bombearse a través de un oleoducto de petróleo. Un reemplazo requeriría enormes gasoductos a través de varios países o terminales de licuefacción y exportación completamente nuevas fuera del Golfo.

Reducir la dependencia de Ormuz es posible. Hacerlo irrelevante para 2028 no es todavía un plan de construcción. Es una predicción política con una brecha de ingeniería muy grande.