Un hilo de análisis de @DeFaakto, retuiteado por Sh1n (Dave) el 13 de julio de 2026, explora si los eventos actuales están preparando el escenario para el "escenario Ahmadinejad" detallado en una investigación del New York Times de mayo de 2026.

¿Estamos presenciando la preparación para activar el 'escenario Ahmadinejad'?

El hilo resume primero el informe del NYT: el Mossad de Israel supuestamente reclutó al expresidente Mahmoud Ahmadinejad como un activo de inteligencia y un posible líder post-régimen hace años. En 2024, el entonces jefe del Mossad, David Barnea, se reunió con él en Budapest bajo la cobertura de una conferencia climática. Israel financió secretamente su vivienda y viajes mientras Ahmadinejad experimentaba una transformación: suavizando su retórica, criticando al IRGC y la corrupción, aprendiendo inglés y cambiando su apariencia.

El punto de inflexión llegó el 28 de febrero de 2026, el primer día de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. La casa de Ahmadinejad en el distrito de Narmak en Teherán fue atacada, no para asesinarlo, sino para eliminar a sus guardias del IRGC y liberarlo efectivamente del arresto domiciliario, según fuentes estadounidenses citadas por el periódico. Herido, fue trasladado por operativos del Mossad a una casa segura y desapareció durante meses.

Los desarrollos recientes apuntan a una posible reactivación: después de meses escondido, Ahmadinejad apareció repentinamente en el funeral del Líder Supremo Khamenei el 6 de julio, y el 10 de julio celebró su primera reunión política documentada desde la guerra, con comités regionales del "Movimiento Hacia la Primavera".

El analista concluye:

Leo que el momento no es una coincidencia. Su regreso político coincide con la ola más peligrosa de escalada regional desde que comenzó la guerra (cierre del Estrecho de Ormuz, bloqueo estadounidense, ataques renovados). Si el actual régimen iraní está bajo una renovada presión existencial, reintroducir a Ahmadinejad como una cara 'alternativa y moderada' ahora podría no ser una coincidencia, sino un paso temprano para activar el escenario post-régimen revelado por el New York Times.