Según un informe del Wall Street Journal, Irán ha respondido a la propuesta de la administración Trump para un alto el fuego con demandas que superan la caracterización de maximalistas. Irán ha exigido el cierre de todas las bases estadounidenses en la región del Golfo, un nuevo marco para el Estrecho de Ormuz que permita a Irán cobrar tarifas por los buques que transiten, el fin de todas las sanciones contra Irán, el fin de las operaciones israelíes contra Hezbolá libanés, y que no se discuta el programa de misiles balísticos de Irán. Funcionarios estadounidenses han calificado estas demandas de ridículas e irreales.