El Ejército iraní ha confirmado que el general de brigada Kazemi, un piloto de Sukhoi Su-24, murió el 1 de marzo mientras regresaba de una operación que atacó una base en Qatar. Se espera que su cuerpo llegue a Irán en cuestión de horas. El estado de otros tres pilotos involucrados en la misión sigue siendo desconocido.