El ejército iraní confirmó que los ataques estadounidenses contra posiciones navales y de la fuerza aérea del Régimen Islámico en Bandar Abbas y Bushehr mataron a ocho militares, incluidos oficiales navales de la 1.ª Región Naval y personal de la fuerza aérea de las bases Shahid Yasini y Shahid Abdelkarimi.