El régimen islámico de Irán ha ahorcado a Arvin Khairkhah, de 20 años, por participar en las protestas antirrégimen de enero que terminaron con una masacre de 40.000 manifestantes.

Antes de la horca, le dijo a su familia:

“No dejen que me olviden. Salimos a las calles por la libertad de nuestra patria. No dejen que el camino que tomamos se extinga”